Tener varias fuentes de suministro provoca entregas de diferente calidad; cada proceso productivo tiene su propia variabilidad, lo que hace que los suministros difieran unos de otros. La calidad es responsabilidad del proveedor, cofabricante o subcontratista, quien antes de hacer las entregas directamente a la línea de producción de la empresa cliente, debe verificar que los componentes cumplan las especificaciones señaladas. El precio sigue siendo un factor importante en la elección pero siempre acompañado de la calidad en el producto. La selección del proveedores tendrá repercusión en los costes de la empresa, así los operadores poco a poco empiezan a comprender que deben centrar su atención en la actividad principal que es la variable fundamental para ganar competitividad.
Tener pocas fuentes de suministro también incluye algunos riesgos. El más destacado es la dependencia mutua, que puede llegar a ser muy fuerte en algunos casos. Las relaciones intensas favorecen la confianza y evitan susceptibilidades, haciendo más fácil la cooperación en la resolución de problemas. Una fuente única de suministros no tendrá incentivos para invertir en mejoras de proceso o tecnología de productos.
La situación del operador logístico no está para juegos de aventuras y tener durante muchos años un proveedor
implica confianza. El sector logístico es un terreno de compromisos adquiridos por resultados en el tiempo. Debe exitir una continuidad en la trazabilidad del producto, pero también los nuevos avances tecnológicos hacen plantearse en la empresa nuevas alianzas estratégicas para mejoras en los flujos de materiales.
En la gestión de compras (actividad logística de soporte) de la empresa se preveen cambios; se está produciendo un traslado de la demanda de servicios logísticos desde el proveedor habitual Asia, hacia América Latina. Las empresas asiáticas tienen que soportar una composición de elementos complejos como son los costos de combustible en constantes subidas, demoras en los puertos marítimos, y retrasos en los fletes aéreos. Los países integrantes de América Latina cuentan con un periodo de crecimiento sostenido; no ha surgido problema alguno con las instituciones financieras en los dos últimos años. El cambio se dará a diferentes ritmos en cada uno de los paises.
La empresa es un sucesión continua de toma de decisiones, así será importante determinar la mejor alternativa posible, analizando el resultado de cada opción, estudiando las propias debilidades y fortalezas, evitando así las consecuencias negativas.
La decisión de contratar a un nuevo proveedor no debe llevarse a cabo sin antes definir:
- Los procesos logísticos: las actividades logísticas son el enlace entre la producción y los mercados. Controlar la administración del flujo de bienes y servicios, desde el origen, adquisición de las materias primas, hasta la entrega del producto terminado en el punto de consumo.
- El precio de los productos/servicios requeridos: un desconocimiento del valor actual en el mercado puede desencadenar en un resultado negativo o menores beneficios en el Balance Anual de la empresa.
- Los servicios ofrecidos por el proveedor tienen que ser tanto estratégicos como de valor agregado: proyectando soluciones de información y análisis oportuno para la correcta toma de decisiones en cada momento, obteniendo resultados cuantificables. El proveedor maximizará sus ventas, y brindará un servicio inmejorable a sus clientes.