La subcontratación empresarial (también conocida como outsourcing) es una forma de descentralización productiva, mediante la cual se externalizan funciones logísticas. Está basada en la explotación del poder de negociación de las relaciones proveedor/comprador y en la confrontación de intereses. La empresa principal desarrolla actividades a nivel interno, que puede contratarlas con empresas auxiliares.
Se busca conseguir la calidad a costes competitivos y la máxima flexibilidad para periodos de adaptación tecnológicos, siempre acorde por supuesto con las exigencias del mercado.
El desarrollo de la subcontratación tiene su apogeo en la década de los años 90, aparece un importante desarrollo y crecimiento interno en las empresas, las cuales no pueden desempeñar todas las actividades propias del sistema productivo.
Los objetivos principales que se consiguen con la subcontratación son:
- Permite reducir los costes de producción con igual nivel de servicios: es una fuente de competencia.
- Acceso a equipos especializados y punteros en cada momento.
- Incremento de la productividad y de los niveles de servicio: utilizando recursos humanos y maquinaria gestionados por personal especializado en cada actividad.
- Reducción de riesgos económicos: disminuyendo inversiones en tecnología y en nuevos mercados. Estas nuevas inversiones ahora son soportadas por las empresas subcontratadas.
- Mayor claridad y conocimiento de los costes logísticos.
- Aumenta la flexibilidad ante las fluctuaciones del mercado y la demanda.
El inconveniente más destacable con el que se puede encontrar una empresa es la pérdida de control de ciertos procesos productivos al delegar estas tareas a una empresa auxiliar. Al igual que la empresa puede perder una fuente de aprendizaje para sus empleados. Llegando en ocasiones a una reducción en la plantilla por subcontratación de actividades.
En la industria del automóvil la empresa japonesa Toyota diseña sus modelos, realiza el ensamblaje del coche y fabrica piezas imprescindibles como el motor; el resto de sus actividades son subcontratadas. Desarrolla un sistema de trabajo donde genera innovación, diseña y produce automóviles, desarrollando una cultura de producción muy elástica, que se adapta a las variaciones de la demanda gracias a la subcontratación. El sistema Toyota facilita la reducción de costes, el incremento de la productividad y la obtención de economías de escala, debido a su flexibilidad. Permitiendo un control de calidad más estricto.
implica confianza. El sector logístico es un terreno de compromisos adquiridos por resultados en el tiempo. Debe exitir una continuidad en la trazabilidad del producto, pero también los nuevos avances tecnológicos hacen plantearse en la empresa nuevas alianzas estratégicas para mejoras en los flujos de materiales.
(1978 - Pola de Lena, Asturias)
