Usufructo

El usufructo nació en el siglo IV a.C, en pleno Derecho romano y era el medio de proveer a una viuda de lo necesario para que tanto ella como su familia directa pudiera subsistir sin afectar la parte que por herencia deberían recibir sus hijos de la herencia de su padre. De esta forma se mantiene la institución mediante su evolución.
En este caso es el derecho a disfrutar de una propiedad ajena, aunque quien la disfrute no sea la propietaria del bien a disfrutar. En este caso, el usufructo puede obtenerse de tres maneras diferentes:

  • Por establecimiento de la ley
    En este caso se trata de herencias y la protección a aquellas personas que se quedan viudas para no dejar en situación de indefensión a los herederos. Es la forma más común de usufructo
  • Por prescripción
    Esta clase de usufructo es un poco más complicada dado que si alguien usa un bien que no le pertenece durante una duración determinada de tiempo, la cual puede variar dependiendo de si se trata de un mueble o inmueble, tiene derecho al usufructo.
  • Por última voluntad
    En este caso, un familiar puede dejar a otro el usufructo de una propiedad para que la utilice, pero de esta forma no estaría desprotegiendo a sus herederos legales.