El sector del juguete cada día se vuelve más responsable con el medio ambiente orientando la actividad en la medida de los posible hacia un producto de alto diseño, calidad y valores pedagógicos. La fabricación de juegos y juguetes en España, se concentra principalmente en dos puntos geográficos: La Comunidad Valenciana y Cataluña.
Los nenes de nuestro tiempo no sólo necesitan juguetes adaptados a sus edades, que desarrollen su imaginación o que puedan entretenerlos o divertirlos, sino que necesitan juguetes que no resulten tóxicos para su salud ni la del medio ambiente.
Hoy en día, muchos de los juguetes que están a la venta al público incorporan en su proceso de fabricación el PVC, un tipo de plástico con alto grado de contaminación si no se trata de manera especial para ser eliminado. Asimismo, las pilas usadas en controles remotos, juguetes, linternas, y otros, contienen una elevada cantidad de componentes químicos nocivos para el medio ambiente. En ocasiones, su uso puede ser primordial; pero en muchos casos se pueden buscar alternativas menos contaminantes.
Además, en nuestro entorno se generan residuos de los envases y embalajes que esto no sucedería si todos los envases fuesen retornables. En el periodo navideño la cantidad de papel de envolver regalos que se tira puede dar la vuelta al mundo unas 10 veces. Casi 300 toneladas es lo que suman todos los árboles de navidad que van al vertedero en vez de ser reciclados. Una de las soluciones podría ser que las empresas disminuyeran el volumen del embalaje, pero son tiempos en los que el marketing y el packaging lideran las posiciones estratégicas en la empresa. Otra de las soluciones sería que el cliente consumiese menos en el actual mundo comercial en el que vivimos.
Así, paralelamente al juguete tradicional pero con tendencia al alza, aparece el término juguete ecológico fomentando el reciclaje. Compuesto de materiales naturales y biodegradables. Como los juguetes que se fabrican en diferentes países de manera artesanal con materias primas como el bambú, tintes naturales, resina de ámbar, materiales vegetales, etc. Un caso curioso sucede en Oaxaca (Estado de México), el artista artesano Roberto Ruiz diseña y elabora figuras en miniatura utilizando huesos de res fabricando con su imaginación diablos, ángeles y calaveras entre otros. También se quiere que el juego o juguete potencie actitudes de respeto ambiental, como semilleros de plantas o experimentos con energía solar.
Para la empresa alemana Playmobil el desaprovechamiento del plástico no existe, los residuos del molde y productos defectuosos son transformados, reciclados e incorporados de nuevo al proceso de producción. Es el fabricante de la primera estación espacial con paneles solares. Una de sus líneas, concretamente la línea de cliks E-Rangers enseña al niño a crear un nuevo ecosistema: premiados en la última Feria de Nuremberg como juego ecológico.
La factoría de Playmobil cada día inyecta alrededor de 6 millones de piezas en tres turnos rotativos que realiza su personal. Muchas máquinas junto al mecanismo de manipulación han de separar una parte de otra y llevarlas a un molde. Los materiales que no sirven se reciclan manteniendo la más alta calidad al mismo tiempo que se respeta el medio ambiente.
La marca especializada en la infancia Imaginarium, ha creado la línea de productos Imaginarium Biohabitat que apuesta por la educación y la concienciación desde niños para salvar el futuro de nuestro planeta. Juguetes como cantimploras, brújulas, prismáticos y mochilas entre otros, se pueden adquirir con un concepto innovador. Así, el ItsImagical bioexplorer INSECT SPY es un envase para la observación de los insectos con una lente de aumento y orificio de ventilación para el bicho, favoreciendo desde la infancia el desarrollo de la percepción visual o el uso de diversas herramientas.
En la tienda Etikos se puede encontrar una línea de juguetes de cartón reciclado, a parte de ser ligeros y de fácil montaje, están diseñados para que los niños puedan jugar, crear y decorar utilizando pinturas de colores. Finalizado el tiempo de juego, puede ser desmontado y plegado fácilmente. Modelos como cobertizos, castillos, cabañas y casas de muñecas entre otros, son las construcciones en cartón reciclado que fomentan el ecologismo.
En España en materia de energías renovables y políticas medioambientales, y sus políticas de residuos está claro que todavía queda mucho por hacer. Sin embargo, el juguete ecológico no parece que sea una moda pasajera, el éxito por países dependerá de su cultura ecologística.